¿Por qué no reciclamos más? Esta es una pregunta que hace 8 años el equipo detrás de recycl3R pusimos encima de la mesa para intentar resolverla y plantear una solución. Al final llegamos a la conclusión de que había dos factores que tenían un impacto directo y significativo en esta realidad: la información y los incentivos.

A día de hoy seguimos teniendo dudas a la hora de separar y reciclar nuestros residuos. Seguro que alguna vez te has preguntado dónde deberías tirar algún envase o producto que tenías en casa. Aunque parezca mentira, es una situación de lo más normal y nosotros, que llevamos más de 15 años en el sector del medio ambiente y el reciclaje, a veces nos hacemos esa misma pregunta.

Pero, aunque no tengamos esas dudas o consigamos resolverlas fácilmente, todavía nos falta un elemento muy importante, algo que nos haga dedicar nuestro tiempo y energía a reciclar más y mejor, o simplemente reciclar, ya que a todos nos falta el tiempo y energía para hacer todo lo que nos gustaría hacer en nuestro día a día. Necesitamos incentivos, recompensas, premios, lo que sea para hacernos mejorar en lo que se refiere al reciclaje.

Lo que rápidamente vimos es que usando el Internet de las Cosas podíamos hacer esas dos cosas: informar al consumidor de cómo separar y reciclar un envase y luego recompensarle si se hacía correctamente. Podíamos serializar (dotar de un código único) un envase y hacer que el consumidor lo escanee para desbloquear un nuevo canal de comunicación con la empresa que ha puesto ese producto en el mercado.

Un proyecto europeo y un piloto

En base a todo este razonamiento, empezamos a hablar con muchas empresas y acabamos presentando con otras 14 empresas un proyecto europeo que trabajaba en esa línea. A pesar de que era casi imposible, conseguimos el proyecto y la Unión Europea, en el marco de su iniciativa de investigación e innovación Horizonte 2020, financió con casi 7 millones de euros lo que finalmente se llamó proyecto TagItSmart (Etiquétalo Inteligente).

Dentro de este proyecto, el equipo detrás de recycl3R lideró el caso de uso de reciclaje, o lo que llamamos de gestión del ciclo de vida, y lanzamos, entre otros, un proyecto piloto en entorno real con Carrefour España y 10 empresas de gran consumo como Coca Cola, Henkel, PepsiCo, Procter & Gamble o Unilever. Este proyecto piloto lo llamamos ReciclaYa y se planteó públicamente como una campaña de reciclaje puntual de cara a que los consumidores y usuarios no lo vieran como una prueba sin proyección posterior.

El funcionamiento para el usuario era relativamente sencillo. Se tenía que descargar una aplicación móvil con la que podía escanear el tiquet de compra Carrefour para incluir todos los productos que había comprado y conseguir información para separarlos y reciclarlos correctamente. Para conseguir puntos, los usuarios debían indicar en la aplicación que separaban los productos una vez se consumían y a la hora de reciclarlos, debían escanear los códigos QR o NFC de los más de 10.000 contenedores de reciclaje que habían sido etiquetados en las dos ciudades del piloto (Palma de Mallorca y Logroño).

El sistema tecnológico detrás

A pesar de parecer un sistema sencillo, en este piloto fusionábamos diferentes tecnologías para dotar de identidades digitales únicas a los productos comprados mediante un ticket de compra único y serializado. Estos identificadores únicos nos proporcionan información sobre la unidad de producto comprada a pesar de sólo incluir códigos de barras genéricos que no permiten identificar la unidad concreta. Además, usamos marcadores digitales (Códigos QR) y electrónicos (etiquetas NFC o comunicación de corto alcance) en los contenedores de reciclaje para poder identificar e interactuar con ellos y conseguir nuevas funcionalidades imposibles de conseguir de manera analógica. Todo este sistema tecnológico se basó en la plataforma de información y recompensas de recycl3R, pero también en la Plataforma de Productos Inteligentes de EVRYTHNG y de impresión digital y etiquetado NFC de Thinfilm, dos socios del proyecto europeo que luego se han convertido en socios estratégicos de recycl3R. Sin ellos y sin su experiencia y gran dedicación al proyecto los resultados no hubieran sido lo exitosos que han sido.

Un cambio de comportamiento y una mejora en la separación y reciclaje

En los 4 meses que duró el piloto se reciclaron más de 85.000 productos que si no se hubieran reciclado hubieran supuesto la emisión de casi 2 toneladas de CO2 equivalente a la atmósfera.

Gracias a los incentivos ofrecidos, se permitió que esta labor de reciclaje se hiciera de manera correcta y que lo hicieran personas que de otra manera no dedicarían ningún esfuerzo en ello. En esos 4 meses se consiguió un gran número de usuarios que utilizaron la aplicación para reciclar y se consiguió también un cambio de comportamiento en más de un 7% de usuarios que ni siquiera reciclaban en casa antes de usar la aplicación. Si además tenemos en cuenta aquellos usuarios que sólo reciclaban una fracción o lo hacían incorrectamente, podemos decir sin duda que este sistema de información y recompensas por reciclaje promovió un cambio de comportamiento y permitió separar correctamente y evitando errores todos los residuos que se generaron en esos hogares.